
La exclusión social es un fenómeno complejo al que se llega por diferentes motivos, pero cuyos síntomas son compartidos por aquellas personas que caen en su dinámica, un círculo vicioso cuya entrada es relativamente fácil pero la salida extremadamente complicada.
Se trata trabajar sobre la raíz del problema, no sobre sus síntomas, para ofrecer una intervención eficaz. Así, desarrollamos una actuación basada en cuatro principios fundamentales:
• Prevención a través de la sensibilización social y la educación temprana en valores.
• Actuación integral basada en el apoyo emocional (individual, grupal, familiar) y en el asesoramiento social especializado.
• El acceso al empleo como medio para conseguir la participación activa en la vida de la mujer en su entorno sociocultural.
• Coordinación coherente y efectiva con otros servicios de interés jurídico- social.
Desde ADDA consideramos que la atención a mujeres en riesgo o inmersas en procesos de exclusión social, debe producirse en un contexto de calidez y confianza en las potencialidades de la mujer, para alcanzar sus propias metas y dirigir las riendas de su vida de forma autónoma.


El colectivo con el que trabajamos es el de mujeres con dificultades de integración social, que necesitan apoyo emocional y/o asesoramiento sociolaboral, evitando discriminación alguna por razones de procedencia o diferencia cultural, situación jurídica o profesión.
Se prioriza a las familias monomarentales con niños menores de edad y personas dependientes a su cargo.
Las mujeres atendidas acuden directamente a nuestra sede o son remitidas por otras entidades públicas o privadas con las que hay coordinación y en algunos casos existe convenio de colaboración.
